Etiquetas

, , , , , , , , ,

Jornada del 26 de agosto de 2012

Y para los más curiosos, ¿qué hicimos el domingo 26 en Los Ángeles?
Pues poca cosa. Tengo que reconocer que la ciudad me decepcionó un poco, pero vamos por orden.
A primera hora, cruzamos la calle del hotel para desayunar en un 24 horas en los que te encuentras gente de lo más variopinta y a continuación, a buscar el cartel de Hollywood, tarea nada fácil.

El cartel tiene su origen en la promoción inmobiliaria “Hollywoodland” y es una de las fotos más buscadas por los turistas.
El acceso no es fácil y en internet se puede encontrar recomendaciones para llegar al sitio más cercano (que está lejos del cartel) a través de una urbanización que la verdad, no es que les haga mucha ilusión los turistas. La complejidad de llegar hasta allí hace que haya mucho menos público de lo que cabría esperar, pero eso sí, siempre encuentras a alguien hablando en español.

Lo tuvimos en nuestra mano

Lo tuvimos en nuestra mano

Dolby Theatre

Mamen a puntito de pisar la alfombra roja… o de que lo atropellen

Después de la colina, nos vamos al paseo de las estrelllas, a Hollywood Boulevard, un paseo inmenso cuyo glamour desciende a medida que nos alejamos del “Dolby Theatre” (antiguo “Teatro Kodak”), sede de la entrega de los Oscar y del teatro chino (el de las manos de famosos en el cemento).

Llegar a Hollywood Boulevard y encontrarte con Marilyn Monroe, bien merece un beso.

"La Rubia"
Y como el que no quiere la cosa, el Circo del Sol estaba representando “Iris” en sesión también de mañana. Así que, llegamos, sacamos las entradas, comemos algo a toda velocidad y en media hora estábamos disfrutando de un espectáculo del Circo del Sol en el escenario de la entrega de los Oscar. Total na!!!

Dentro, prohibidísimo hacer fotos, así que esta no sé cómo a aparecido en mi móvil. Lo que sí sabemos es que estuvieron a punto de echarnos.

Interior del Dolby Theatre

Interior del Dolby Theatre

Después del espectáculo, un paseo por la calle de la fama, donde hay unas 2.500 estrellas, algunas de ellas, sorprendentemente alejadas de la zona más visitada.
Particularmente, me dediqué a fotografiarme junto a algunas de las estrellas de las rubias más adoradas del cine (había que especializarse en algo) y por supuesto, hasta que no encontré a “la rubia”, no paré.

Estrella Marilyn Monroe

Estrella de Marilyn en el paseo de la fama

Farmers Market

Paseando por allí nos encontramos con un mercado de productos frescos, “Farmers Market” con incluso música en directo. En el país de las hamburguesas hay también una magnífica oferta de frutas, verduras, hortalizas, … y cualquier otro producto natural.

Echamos 20$ de gasolina al coche que nos tienen que durar hasta que lo devolvamos mañana en el aeropuerto y nos vamos a Playa Venice, que debe ser la versión hollywoodiense de la ruta del bakalao que conocimos aquí hace años.
Que no tuviese las transaminasas altas, no encontramos a muchos. Aquí uno de los más normales:

Las del bañador rojo debían estar dándose un baño y aunque esperamos porque el coche lo habían dejado allí, al rato nos entró hambre y nos fuimos, ellas se lo pierden.

Esperando a las chicas del flotador

Esperando a las chicas del flotador

Después de un café en una terraza viendo pasar gente rara, rara, nos volvemos a Santa Mónica a disfrutar de una cena “romántica” en “Buba Gump“, sí te suena de algo, ¿verdad?, pues repásate la peli de “Forrest Gump” (“Mamá dice que tonto es que hace tonterías” y “La vida es como una caja de bombones, nunca sabes lo que te va a tocar“). Todo su merchandising gira alrededor de Tom Hanks y la peli. La verdad es que las gambas están buenas y aunque no es barato, se puede pagar, no es una locura.

Y nos despedimos del muelle. Mañana volamos a Nueva York y entre hacer las maletas de manera que sean más o menos facturables, devolver el coche, pasar los controles, los previsibles problemas de peso del equipaje, … no nos quedará tiempo para hacer turismo.

Anuncios