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Jornada del 23 de agosto de 2012

Quién nos iba a decir que después de añorar hoteles pintorescos, íbamos a agradecer acabar en uno de una cadena. Pues así fue anoche y esta mañana, encantados de haber descansado y de tener de nuevo nuestra ropa limpita, eso sí,  lo de la plancha no está solucionado y arrugados vamos como higos pero la ropa que más agradecemos llevar limpia, no es precisamente la que más nos preocupa planchar.

Hotel Super 6 en Flagstaff

Hotel Super 6 en Flagstaff

Aunque el hotel responde perfectamente a las necesidades básicas, el desayuno no es uno de sus fuertes, así que después de un café de los de aquí, nos vamos hacia el centro de la ciudad. Flagstaff tiene un aire de localidad montañera al pie de alguna estación de esquí. Quizá a esta sensación influye el día nuboso que poco a poco va formándose. Pero desde luego este ambiente le da un aire glamouroso muy atractivo.

Antes de desayunar, fotografiamos el “Hotel Monte Vista“, de 1926, que ha sido tradicionalmente el alojamiento de viajeros y que guarda una importante lista de historias de sus propios fantasmas.

Hotel "Monte Vista" (Flagstaff)

Hotel “Monte Vista” (Flagstaff)

Nos vamos a desayunar a “Macy´s”, no es el típico diner de la ruta, casi diría que todo lo contrario. Tiene un aire europeo, algo que es de agradecer desde el punto de vista de la calidad del café, de hecho aprovechamos para tomar un par de ricos capuccinos.
Abierto en 1980, tiene un gran ambiente a la hora del desayuno y puedes hacerlo en el interior o en las mesas de la terraza.

Fachada de "Macy´s" en Flagstaff

Fachada de “Macy´s” en Flagstaff

El motel “Saga” está en plena ruta y mantiene un aspecto exterior muy cuidado:

"Saga Motel"

“Saga Motel”

Anoche, cuando buscábamos motel también pasamos por el “Wonderland” donde después de un rato esperando a la persona de recepción, nos fuimos y donde volvemos esta mañana para llevarnos al menos una foto de su rótulo.

Motel "Wonderland"

Motel “Wonderland”

Toca pasar de nuevo por la gasolinera. En esta ocasión echamos 40$ a lo que le corresponden 11,114 galones. En el país de las tarjetas de crédito, he sido incapaz de llenar el depósito con el surtidor automático. Me pedía para operar el “Zip code”, que según mi inglés, corresponde al código postal. Está claro que se debe referir a un código americano porque cada vez que metía el mío, me mandaba a los columpios. Vamos, que tocaba entrar en la gasolinera y para abreviar hacíamos un prepago y punto. Así que en esos casos, la cifra que poníamos de gasolina era exacta pero no llenábamos totalmente el depósito.

Con las necesidades básicas cubiertas, ponemos rumbo a Williams, usando siempre que podemos tramos originales de tierra.

Nada más entrar, la Plaza Route 66 (417 Historic US 66) que nos da la bienvenida.

Plaza Ruta 66 en Williams

Plaza Ruta 66 en Williams

Muy cerca, en la misma avenida, instalado en 1946, el “Rod´s Steak House“, con el logotipo de su vaca “Domino”. Si no fuese tan temprano, seguro que hubiésemos probado un buen filetón, pero para desayunar daba un poco de pereza.

Logotipo del "Rod´s Steak House"

Logotipo del “Rod´s Steak House”

A continuación, nos vamos hacia el “The Grand Canyon Hotel“, el hotel más antiguo de Arizona, que abrió sus puertas en 1891, aunque permaneció cerrado posteriormente treinta y cinco, cuando se inauguró el tramo de la I-40 que circunvalaba Williams.
Está ubicado en el centro de la población, rodeado de cafés, tiendas, … por cierto nada baratas aunque con un agradable estilo. Algunos de los diners disponen de música en directo y al aire libre desde por la mañana que potencian esa sensación de encontrarnos en una ubicación con el turismo como uno de sus motores económicos.
Esta es otra de las poblaciones que quizá merezcan una visita más reposada.

"The Grand Canyon Hotel"

“The Grand Canyon Hotel”

Y muy cerquita, una de esas cafeterías con música en directo. El “Cruiser´s Cafe 66”, que si bien no es en sí un lugar histórico, sí lo es su ubicación, al estar en el antiguo emplazamiento de una gasolinera de la ruta.


Este fue otro de los sitios en los que no entendían (y esta vez era cosa de filosofía, no de idioma) que solo quisiéramos café, sin más, sin ninguna supermega burguer de vaca auténtica para mojar en el café.

Mamen en "Cruiser´s Cafe 66"

Mamen en “Cruiser´s Cafe 66”

Además de la música en directo y de la clásica decoración de los años 50 y 60, en el “Cruiser´s Cafe 66” hay una de las tiendas con mayor número de placas de recuerdo a la venta.
Detalle cachondo, en los baños (solo “conocemos” el de chicos), puertas de coches hacen de separadores:

Baño del "Cruiser´s Cafe 66"

Baño del “Cruiser´s Cafe 66”

Supongo que en línea con las poblaciones más turísticas, los cafés fueron caritos pero mereció la pena la parada.

Nuestra próxima visita, ya en mitad de una tormenta made in R66, nos vamos al “Buffalo Pointe Inn”, un bed & breakfast que cuando estuvimos nosotros estaba cerrado. Actualmente (en enero de 2013) desconozco si sigue a la venta o se ha reabierto ya que cuando elaboraba el road book, figuraba el mensaje de que estaba a la venta en su página, pero consultando su web en la actualidad, este mensaje ha desaparecido.

"Buffalo Pointe Inn"

“Buffalo Pointe Inn”

Y finalmente, en Williams, uno de mis sitios favoritos. No por su edificio, que es de 1897, ni por su comodidad como hotel, que no disfrutamos, ni por su tienda, que estaba cerrada,… Pero sus usos, su historia, me parece fantástica.
Whiskería, salón de juegos, taberna, casa de citas. Qué más se puede pedir!!!
Si esas paredes pudieran hablar.
Un lugar así merece una visita. Además, supuestamente está habitado por un fantasma. Si tienes curiosidad, busca. Puede ser de un cliente o un/una emplead@
😉

"The Red Garter & Bakery"

“The Red Garter & Bakery”

Pues con el buen sabor de boca que nos deja el “Red Garter”, continuamos hasta Ash Fork donde tenemos parada obligada en el “Route 66 Grill”, que encontramos cerrado y especialmente el “Desoto´s Salón”, la barbería que se encuentra justo al lado y que también se encuentra cerrada y con el cartel de se vende.
😦

"Desoto´s Salón"

“Desoto´s Salón”

El local está decorado con un ¿Cadillac? pilotado por un doble (supongo que no estará ahí el auténtico, Elvis. Digno de ver.
Aunque Ash Fork es una pequeña población, fue aquí donde se instaló la primera estación Texaco en Ariona (314 Lewis Ave.). A la salida también nos encontramos con una serie de los míticos carteles de “Burma Shave”.

Y nuestra siguiente parada: Radiador Springs!!!!
Seligman es la población que inspiró a los creadores de “Cars” para crear la población de Radiador Springs, localidad que sufre una profunda depresión y abandono tras la puesta en marcha de la autopista.

Cartel acceso a Seligman

Cartel acceso a Seligman

Y antes de recorrer Seligman, hacemos una parada en “The Pizza Joint” para comer. Aquí conocemos a Don Clynes, un antiguo miembro de la fuerzas aéreas, que estuvo destinado en España.
Como militar, ni idea, pero como cocinero, hay que reconocer que nos preparó un par de ellas impresionantes. Sí señor, no será un clásico de la ruta, pero parar a disfrutar un rato de charla y de sus pizzas ha sido un acierto.

Estamos a 23 de agosto, llevamos ya 12 dias de viaje y 10 de ruta pero el “jurbol” es así. Vemos una tele y un mando y nos volvemos locos buscando una canal que retransmita fútbol español.

Mamen "programando" la tele

Mamen “programando” la tele

Pues no hubo manera, a pesar de nuestros esfuerzos, solo conseguimos fútbol americano, béisbol o cosas similares.

La pizzeria de Don está decorada con billetes de 1$ que van dejando los clientes, procedentes de todas las partes del mundo. Es una decoración original y supongo que forma parte del plan de pensiones de Don.
Si lees esto, amigo, gracias por tu charla y por darnos de comer como si estuviésemos en una trattoria italiana.

Con Don Clynes en Seligman

Con Don Clynes en Seligman

Y todo por 28,72$ + propina. Es decir, que por unos 35$ (28€) nos hemos puesto moraos y hemos pasado un buen rato. Antes de que nos entre la tentación española de la siesta, a la calle.

Seligman es el primer sitio de la ruta en el que nos hemos encontrado autobuses de turistas. De esos que creíamos que no existían. Que bajan en tropel, fotografían todo en un perímetro no superior a 50 metros alrededor del autobús, toman un refresco en la cafetería que tienen previamente ya acordada y desaparecen.

Turistas en Seligman

Turistas en Seligman

Como es normal, aprovechamos para ir en dirección contraria a ellos y disfrutar de la ruta tal y como la hemos concebido y tal y como hasta ahora (y estamos casi en el final) la hemos disfrutado.

Empezamos con el “Copper Car Restaurant” y el “Historic Seligman Sundries”, prácticamente adosados en la avenida principal.

"Historic Seligman Sandries" (a la izquierda el "Copper Cart"

“Historic Seligman Sandries” (a la izquierda el “Copper Cart”)

Aquí encontramos la historia de los hermanos Delgadillo, grandes impulsores de la primera asociación en defensa de la ruta, concretamente la “Historic Route 66 Association of Aizona”. Juan Delgadillo (1916-2004), nacido en Seligman, inauguró el “Snow Cap Drive-In” en 1953, después de pasar 20 años trabajando para los ferrocarriles Santa Fe.
El sitio es peculiar, como el sentido del humor de su fundador, que continúan sus hijos John-Michael y Robert. Lo habitual es que te reciban con algún bote de ketchup de pega, o te pregunten si vas a querer queso en tu cheese burguer.

Con mis gafas nuevas en el "Snow Cap In"

Con mis gafas nuevas en el “Snow Cap In”

Peculiar el sitio, la gente, su decoración,… No puedes dejar de visitarlo.
En las traseras, el parque particular de Juan Delgadillo, lleno de artículos vintage, coches, placas, … y cualquier cosa que se os ocurra. Para cualquier estudioso del Síndrme de Diógenes, el paraíso.
Su rótulo, “Sorry, we´re open” nos da la bienvenida.

Aparcado en la entrada, un Chevrolet descapotable de 1963 sirve de reclamo y hace las veces incluso de árbol de navidad.

Por cierto, muy buenos sus helados.

El Chevrolet de Snow Cap Drive In

El Chevrolet de Snow Cap Drive In

Supongo que la historia que relaciona esta población con Radiador Springs, el nombre de la población en la que Cars desarrolla su trama, se debe a la conversación que mantuvieron el hermano de Juan, Ángel Delgadillo y John Lasseter, uno de los creadores y productor ejecutivo de Pixar, durante el viaje que realizo éste para ambientar la película y en el que Ángel le describía cómo desapareció el tráfico a través de Seligman, prácticamente de un día para otro después de la apertura de la I-40. Este cambio tan brutal para sus habitantes se refleja perfectamente en la película infantil.

Cerca, el “Historic Route 66 Motel”, donde Bobby Troop que escribió el himno de la ruta, “Get your Kicks on Route 66”, se alojó en su viaje a lo largo de la ruta.

Rótulo del "Historic Route 66 Motel"

Rótulo del “Historic Route 66 Motel”

Y como todo en Seligman está cerca, enfrente prácticamente, “Angel Delgadillo´s Barber Shop” y “Gift Shop”.
Su propietario, Ángel Delgadillo ha sido el barbero de Seligman durante cerca de 50 años, como lo fue anteriormente su padre. Es uno de los grandes impulsores de la “Historic Route 66 Association of Arizona” y se mantiene activo.
En el año 2000 fue reconocido con el premio John Steinbeck.

"Angel Delgadillo´s Barber Shop" y "Gift Shop"

“Angel Delgadillo´s Barber Shop” y “Gift Shop”

Continuando con nuestra ruta, atravesamos Peach Springs, donde todavía puedes encontrara restos de una gasolinera.

Unas millas más adelante, el pueblo fantasma de Truxton. Realmente el pueblo en sí no existía previamente a la ruta, sino que nació con la instalación de del café y gasolinera que Donald Dilts construyó en 1951. Posteriormente aparecieron otros negocios y el café incorporó el servicio de motel.
Aunque está cerrado después de casi medio siglo en funcionamiento, su rótulo fue restaurado por la Asociación de la Ruta 66 de Arizona y aunque no presenta un impecable aspecto, está en un razonable estado.

"Frontier Motel"

“Frontier Motel”

Continuamos a Hackberry donde hay una de las fotos clásicas de la ruta que no puedes perderte en “Hackberry General Store“.

“Hackberry General Store”

Su patio contiene gran cantidad de coches clásicos, surtidores, anuncios de la época, … y su pareja de burros, algo que a partir de este punto de la ruta no resulta tan extraño. Son personajes que forman parte del camino.
Y por supuesto, su tienda de recuerdos y auténtico museo.

Interior de "General Store"

Interior de “General Store”

Con el reloj de la luz del sol pisándonos como cada día los talones, continuamos hasta Kingman. En pleno territorio indio, Kingman es una ciudad muy influenciada en su desarrollo por el descubrimiento de oro y plata en sus montañas pero sobre todo por el ferrocarril.
Aquí se encuentra un hotel de los años 50, el “Hill Top Motel”, tristemente famoso porque fue donde se alojó Timothy McVeigh en febrero de 1995, un par de meses antes de cometer el terrible atentado contra el edificio federal de Oklahoma City.

Rótulo del "Hill Top Motel"

Rótulo del “Hill Top Motel”

La influencia del ferrocarril está detrás de la proliferación de hoteles como el “Brunswick” y “Bale”, ubicados pared con pared y actualmente cerrados.

Y llegamos al triángulo donde se encuentran el “Mr. D´s Route 66 Diner”, pequeño café y gasolinera durante los años 50 y 60:

“Mr. D´z Route 66 Diner”

… la antigua planta de energía, actualmente convertida en museo:

"Powerhouse Route 66 Museum"

“Powerhouse Route 66 Museum”

… y la imponente locomotora:

Mamen sujetando la locomotora

Mamen sujetando la locomotora

Hemos mirado aquí por curiosidad el cuentakilómetros del coche. Llevamos ya 2.442 millas, es decir, 3.930 kms. Oficialmente la ruta tiene 2.448 millas y no hace falta mirar los mapas para confirmar que nos queda algo más de seis millas para llegar. Eso sí, a la vista de que nuestra siguiente parada prevista, Oatman, ya no es posible con luz de día, un descansito en el césped del parque donde se ubica esta locomotora, es casi obligado. Lo jodido ha sido levantarnos.
Además, antes de llegar a Oatman, hay que hacer una visita a “Cool Springs Cobins”.

Saliendo de la población, “El Trovadore Motel

"El Trovadore Motel"

“El Trovadore Motel”

Desde aquí hasta Oatman y más allá, como Buzz Lightyear, una preciosa carretera llena de curvas que merece la pena hacer de día. A nosotros se nos hecha encima la noche e impresiona el recorrido. Bueno, también influye que vamos justitos de gasolina y que no pasa un alma, que perdemos en algún momento la cobertura del móvil, … Pero eso sí, si en esta carretera no se nos ha aparecido la niña de la curva, es que no existe (o ella no conoce este tramo) porque desde luego es el escenario ideal.
Recomendación a tener muy en cuenta, llenar el depósito de gasolina antes de salir de Kingman (cosa que nosotros no hicimos)

Por supuesto que en el camino no somos capaces de ver “Cool Springs Cobins”. Atravesamos Oatman como una ciudad fantasma, nos paramos en la puerta del “Oatman Hotel Café”, donde pasaron su primera noche de casados Clark Gable y Carole Lombard tras su boda en Kingman en 1939 y decidimos continuar otro largo tramo hasta Needles, ya en California y volver mañana.
Tampoco en este tramo tiene ninguna gasolinera ni creo que tengan previsto montarla en breve así que si te toca hacer como a nosotros el trayecto de noche y no vas a poder disfrutar del recorrido, te recomiendo que al contrario de lo que nosotros hicimos, utilices la I-40 para ir entre Kingman y Needles.
Hay unos 80 kms siguiendo nuestro recorrido y unos 20 más por la interestatal pero de noche es mucho más rápido y seguro esta opción.

Con la reserva de la gasolina encendida desde hace un rato, llegamos a Needles, entrando ya en el último estado del viaje, California y no nos complicamos para buscar hotel Echamos mano de internet y del GPS para localizar si hay Motel 6 y cuando lo confirmamos, nos vamos directos para allá.

Hemos decidido volver mañana hasta Oatman  y hacer de nuevo el recorrido por la misma carretera. Pero hoy, ni un experimento más.

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