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Jornada del 20 de agosto de 2012

Tal y como esperábamos, sin novedad en nuestro hotel. Como único comentario, siempre que sea posible, pedir la habitación en la planta baja. En estos moteles de dos plantas no hay ascensor y subir y bajar todas las noches las maletas llega a ser un auténtico suplicio.

Descansados y con ropa limpia, empezamos la jornada.

Nuestro “Hotel 6” en Amarillo

Anoche solo teníamos fuerzas para ver el “Big Texan Steak Ranch” desde fuera. Como además de restaurante, el rancho es hotel, estamos seguros que estará abierto desde por la mañana. Bueno, eso y que a estos les da igual la hora que sea para meterse entre pecho y espalda un búfalo con patatas. Así que, nos vamos al rancho.

“Big Texan Steak Ranch” de día

Lo pone bien clarito, abierto para desayunar:

Rótulo del “Big Texan Ranch”

A pesar de que los reportajes de televisión puedan proyectar la imagen de un negocio de reciente creación que nace con el gancho de comerse el enorme chuletón de 72 onzas, no es así.
El rancho se remonta a 1960 cuando R.J. Bob Lee abrió el negocio en plena Ruta 66. El reto del chuletón nació a mediados de los años 60 y ahí sigue.
Cuando se abrió la I-40 a su paso por Amarillo, se modificó la ubicación del negocio (a principios de los años 70), trasladando en helicóptero el rótulo original.
No fue este el único avatar del negocio. En 1976 un incendio dañó gravemente las instalaciones pero se trabajó a destajo y solo permaneció cerrado al público un día.

Mesa y cronómetro para el reto del chuletón

Sin llegar a caer en la tentación de un chuletón pero con un abundante desayuno en el cuerpo, comenzamos por el “Motel Triangle”. Construido en 1945 estuvo operativo hasta 1977.

“Motel Triangle”

Tras su prolongado deterioro, se ordenó su derribo en 2006 aunque in extremis, un nuevo comprador y la Comisión Histórica de Texas pudieron evitarlo. Los planes eran volver a ponerlo en funcionamiento. Actualmente, pudimos comprobar que mantiene una situación de abandono aunque hay gente viviendo en sus restos, eso sí, en no muy buenas condiciones. Cuando nos vieron fotografiar el exterior del hotel y el rótulo, nos invitaron a pasar, nos permitieron fotografiar tranquilamente todo lo que quisimos y charlaron con nosotros un buen rato. Allí era amable hasta el perro juguetón que nos seguía durante toda la visita.
Una vez más, tengo que dar las gracias a la gente de la ruta que siempre nos ha facilitado las cosas, nos ha tratado con amabilidad y nos ha hecho sentir muy a gusto.

Interior del “Triangle Motel”

Mamen con nuestro amigo del “Triangle Motel”

Y nos vamos hacia uno de los iconos del viaje y quizá uno de los más populares de Texas, el “Cadillac Ranch”.

Siguiendo nuestro viaje en sentido este-oeste, la salida 62/64 nos permite acceder a esta “instalación”. Hay que salir y cambiar de sentido ya que la finca queda al otro lado de la carretera.

Entrada a “Cadillac Ranch”

El acceso es gratuito aunque también aquí se aceptan donaciones para su mantenimiento.
La instalación, creada en 1974 por el millonario Stanley Marsh 3, está formada por diez Cadillac de distintas épocas (modelos de 1949 a 1963) , enterrados con el mismo ángulo de inclinación que la pirámide Guiza de Egipto.
En 1997 se reubicó a unos tres kilómetros de su posición inicial, instalándose en el actual terreno privado. Está no sólo permitido, sino que es una tradición, pintar libremente los coches con tu propio spray o con los restos de otros artistas, que puedes encontrar allí mismo.
Nosotros cumplimos escrupulosamente la tradición, concretamente “nuestro Cadillac” es el cuarto por la derecha en el sentido de acceso a la finca.

Yogui & Mamen en Cadillac Ranch

Si te gusta la fotografía, aquí puedes disfrutar un dia entero. Distintos ángulos, iluminación, filtros, … Y luego queda jugar con las miles de posibilidades de retoque, al alcance de todos con tantas sencillas aplicaciones.

“Cadillac Ranch”, foto con Instagram

Y claro, el justificante de que estuvimos allí:

Aunque no se trata de un elemento que acompañó a la Ruta en sus orígenes, muchos han sido los homenajes que ha recibido por la notoriedad que ha aportado a la misma.
Numerosos artistas han denominado como “Cadillac Ranch” varios temas. Yo me quedo con la versión del Boss:

También Cars le rinde su homenaje, ubicando Radiador Springs en el mapa en una zona cercana a Cadillac Ranch, denominación utilizada para una amplia zona geográfica casi comparable a los grandes cañones.

Mapa de “Cars”

Todavía quedan cosas que ver antes de terminar nuestro viaje a través de Texas.

En ruta paramos en una gasolinera y no puedo evitar la tentación de probarme una auténtica cazadora de la Nascar (de las pocas que me valen porque la mayoría son de talla 6X, que juro que las hay). Cuanto más veo la foto, más pena me da no habérmela comprado pero el presupuesto es sagrado (y limitado) y queda mucho viaje por delante.

Una tentación que siento haber vencido

Nos vamos a Vega donde está “Magnolia Gas Station”, gasolinera previa incluso a la ruta, concretamente de 1924 y restaurada en 2003.

“Magnolia Gas Station”

Enfrente de la gasolinera está “Roark´s Hardware”, la tienda abierta más antigua de la ruta .
Se trata de una típica tienda mezcla entre ferretería, droguería, …  Vamos, que vende todo lo que puede solicitar una comunidad a excepción de alimentación. De esos sitios en los que McGyver sería feliz

“Roark´s”

Y claro, un pueblo americano sin su policía, no es un pueblo americano…

El poli es el de la izquierda

Y seguimos hacia Adrian que es oficialmente la mitad del camino, de donde toma su nombre, el “Midpoint Cafe”

Cartel conmemorativo de la mitad del camino

Aquí están ubicados el “Midpoint Cafe” y  “The Bent Door”.

El Midpoint Café está ubicado justo enfrente del indicador del centro de la ruta. Este negocio que cambió de dueño en marzo de 2012 había estado previamente explotado durante 20 años por una mujer que inspiró el personaje de “Flo” en la película Cars.

“Midpoint Cafe”

El interior está muy cuidado y además de la obligatoria tienda de recuerdos, hay piezas de decoración, como una “lavadora” de la época, verdaderamente curiosas.
Aquí dos recomendaciones: firmar en la furgoneta aparcada a la puerta, que está totalmente decorada con las firmas de los ruteros y mandar una postal desde el centro de la ruta.

Nuestra firma para la posteridad

En la tienda de recuerdos, además de comprar una postal, te venden los sellos y se encargan de enviarla. Y además, …. es verdad, la envían y llega
🙂

Y desde el centro de la ruta, una visión de 360º para disfrutar de la soledad de este hito… y del viento. Como curiosidad, hemos descubierto que además de la leyenda de la niña de la curva, hay también un “niño de la recta”

Es inevitable disfrutar de este primer hito para nosotros, haber llegado ya a la mitad del camino y claro, sale ese fotógrafo creativo que llevamos dentro. Ji, ji

Mamen, solo ante el peligro

Unos ochocientos metros más adelante está el “Bent Door”, antiguamente denominado “Tommy´s Cafe”, cafetería, gasolinera y trading post.

El trayecto entre uno y otro punto como podéis ver es verdaderamente corto:


Cerrado como negocio hace tiempo, cuando llegamos había una persona en el interior que sin apenas levantar la vista de sus quehaceres (parecía estar arreglando, reconstruyendo,… alguna pieza del pasado o simplemente haciendo como que estaba haciéndolo) nos permitió visitar, curiosear y fotografiar todo lo que nos pareciese.

“Bent Door”

La cafetería incorpora, como puede verse en la foto, en su estructura la parte superior de una torre de control adquirida a una base aérea cercana.

“Bent Door”

Y continuamos hacia Glenrio.

Pueblo fantasma con alguna gasolinera y construcciones abandonadas, aunque en alguna puedes ver clarmente esos carteles que tanto respeto nos dan de “Propiedad Privada”. Sigo recomendando que aquí con eso no juguéis. Cuando lleguemos a Oatman explicaré por qué.

Glenrio

Esta población abandonada es la “frontera” entre el estado de Texas y New Mexico. De hecho, todavía quedan restos del rótulo del motel que indica: “First in Texas/Last in Texas”, en función del sentido de la carretera.

Primer / Último Motel en Texas (Glenrio)

Desde aquí puedes volver a la I-40 o entrar en New Mexico a través de una pista de tierra en bastante buen estado que te lleva hasta San Jon. Como os podéis imaginar, nosotros lo hicimos…. por la tierra!!!!!
Puedes ir rapidito pero no recomiendo arriesgar mucho. En algunos tramos perdimos la cobertura telefónica y aunque existen ranchos a lo largo del camino, cualquier percance te puede hacer andar unos kilómetros hasta que encuentres algún ser vivo. Luego tienes que esperar que éste sea humano.
Tampoco hay ya a estas alturas del viaje tantas gasolineras por lo que si vais a dejar a un lado la autovía, revisar el nivel de gasolina y no apuréis. Puedes tener un susto y pasar un día “inolvidable”.
Nosotros hoy hemos apurado un poco y no resulta agradable.
Depósito lleno por 25$ (12,86 galones)

Nuestra siguiente parada, Tucumcari.

Aquí visitamos en primer lugar “TeePee Curios”, tienda que a principio de los cuarenta comenzó como una gasolinera ubicada a ambos lados de la carretera. Posteriormente desapareció la gasolinera pero permanece el negocio de objetos indios.

“TeePee Curios”

De camino hacia otro de los clásicos, el “Blue Swallow” Hotel, una gasolinera restaurada y un hotel abandonado que no tenía previamente “catalogado”.

Gasolinera restaurada en Tucumcari

Colección de camiones en la gasolinera

Hotel cerrado en Tucumcari ubicado junto al “Blue Swallow”

El “Blue Swallow Motel”, abierto en 1939 acaba de ser reformado y sigue siendo uno de los rótulos y recepciones de motel más fotografiadas de la ruta.
Llegamos aquí con una tormenta encima que nos deja imágenes preciosas con relámpagos de fondo.

“Blue Swallow Motel”

A las afueras ya de la población, el “Motel Paradise” al que llegamos en medio de una tromba de agua tremenda que apenas nos permite hacer unos fotos en mitad del chaparrón, protegiendo las cámaras del tormentón.

“Motel Paradise”

Cuando llegamos a Santa Rosa, la tormenta se ha disipado de la misma forma que llegó. Al menos podemos salir del coche y fotografiar los clásicos lugares, empezando por el “Silver Moon Cafe”, restaurante de comida mejicana, abierto en 1959.

“Silver Moon Cafe”

Muy cerca, el “Rote 66 Auto Museum” al que llegamos ya cerrado y cuyo propietario adquirió el rótulo original del “Club Cafe” (Fat Man), cerrado en 1991, para la colección de señales de su museo.

“Fat Man” en el museo (Imagen obtendida de internet
(http://www.theroadwanderer.net/66NMex/santarosa.htm)

“Route 66 Auto Museum”

“Rótulo” del museo. El mejor reclamo

También en Santa Rosa, parada en el “Motel Sun and Sand” que lleva más de cuarenta años en la ruta.

“Sun and Sand Motel”

En Santa Rosa se estableció en 1935 el “Club Cafe” cuya imagen de “Fat Man” se hizo tremendamente popular.

“Club Cafe” con su logo “Fat Man” (Imagen obtenida de internet)

Su propietario, Ron Chavez ya anunció que las dificultades para publicitar su negocio en la interstatal, acabarían con él. Esto fue en 1965. Todavía quedaban años de esplendor para el Club Cafe, pero en 1991, coincidiendo con la apertura de la primera franquicia de comida rápida en Santa Rosa, tal y como advirtio, el Club Cafe cerraba sus puertas.
Pero la imagen del Fat Man no desapareció. El “Joseph´s Bar and Grill”, fundado en 1956 con el nombre de “La Fiesta” y renombrado en 1985 incorporó en su fachada la imagen icónica del hombre gordo.

“Joseph´s”

Y antes de dejar Santa Rosa, nos vamos a “La Loma Motel”.

“Motel La Loma”

Lo que iba a ser una muy breve parada para tomar una foto se alargó agradablemente. Charlamos un buen rato con un hombre (no apunté el nombre y mira que me da rabia) que trabajaba allí y que nos contó que durante años había formado parte de una pandilla motera y que se había retirado de esa vida.
Desde luego la moto es de manual:

No le falta detalle. Lleva reloj (analógico), mechero, cenicero, un espacio habilitado para un cuchillo (sí, sí, un cuchillo, puñal o como lo quieras llamar) además de la personalización del depósito, los apoya pies, … Os dejo algunas fotos de detalles.

Pedales personalizados y el dado, que es el mechero

Detalle del depósito

Original apoyo para los pies y reloj

Tras un buen rato de charla, se nos echa la noche encima, pero antes, foto con nuestro nuevo amigo.

Mamen y nuestro Ángel del Infierno

Aquí, en Santa Rosa puedes continuar por dos trazados distintos. Por Santa Fe (ruta previa a 1937) aunque a partir de esta población (Santa Fe) es recomendable hacerla en un coche 4×4, sobre todo si quieres respetar el trazado más antiguo y hacerla por la “Bajada Hill” . Supongo que esto debe ser todavía más impresionante en invierno (un motivo más para volver).

Nosotros continuamos por la I-40, también trazado original de la ruta pero posterior a 1937.

Ya con la noche cerrada, llegamos a la gasolinera de “Clines Corners” ubicada, por ahora, en la I-40. Lo de por ahora es una broma pero tiene su explicación. Actualmente es un importante negocio pero para llegar hasta aquí ha sufrido no uno, sino varios cambios de ubicación en busca del emplazamiento ideal para seguir disfrutando de un flujo importante de viajeros.

“Clines Corners”

Y un pequeño esfuerzo más. Continuamos hasta Moriarty donde nos alojamos en el motel “Super 8”.  Muy recomendable para descansar. Tiene incluida la wifi, el desayuno y además el precio lo hemos dejado “tax free” o lo que es lo mismo, que el precio que nos ha ofrecido es impuestos incluidos, no como siempre, que a la cifra que marcan o te indican, hay que sumarle las tasas.