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Hoy, todavía domingo día 12 en Chicago, ha comenzado el viaje. Y muy temprano por cierto.
A las 3:30 H sonaba el despertador. A las 5.30 H estaba ya en La Garrovilla para recoger a Miguel Angel y empezar la aventura.

Tanto para ir a Madrid, como para volver desde allí, hemos alquilado un coche que es más cómodo y barato que pagar los precios abusivos del parking del aeropuerto. Hay que hacer números y estar dispuesto a pagar una burrada o aparcar en el quinto demonio si quieres viajar con tu propio coche.
Sin problemas de tráfico, gracias a ser domingo, a las 9:00 H estábamos ya en la T4 de Barajas.

Nuestras “mochilas ruteras”

Como es habitual, controles de acceso y luego tiempo libre hasta la salida del vuelo.
En este caso, la salida de éste ha sido con media hora de retraso, que después hemos recuperado a lo largo del vuelo.

Puerta de embarque de nuestro vuelo

Impresionante sentir el lento y pesado despegue de Barajas en el A340-600 de Iberia, hasta las trancas de combustible, pasajeros y carga, en medio de una ola de calor que hace más complicada la operación.

Un vuelo de lo más relajado, que ha durando algo menos de nueve horas ya que salíamos a las 12:25H y a las 21:15H estábamos tomando en Chicago.
Comida y merienda a bordo y a aprovechar para dar unas cabezadas.

Aproximación al aeropuerto de Chicago:

Toma en el aeropuerto de Chicago:

Lo que es terrible es el control de acceso e inmigración de Chicago. Poco personal, con un proceso lento que nos ha tenido dos horas en una interminable cola. Niños pequeños, jóvenes, mayores,…. Quien más quien menos, traíamos ya horas de cansancio a la espalda y esto es sencillamente demoledor.

Es imposible que no haya forma de agilizar este trámite de alguna manera.

De ahí a recoger nuestro flamante Ford Mustang y ya “mecanizados”, dirección al hotel. Concretamente al Hilton Chicago, en la avenida Michigan. El mejor hotel del que vamos a disfrutar en la ruta. El coste, 310€ dos noches en habitación doble, incluyendo impuestos. Este hotel estaba ya reservado desde España, con Trazado Viajes y tenía una ubicación cercana al lago.

Cómo se dice en inglés: ¿Tu coche? En la otra punta

Chicago nos da la bienvenida

Nuestro flamante Ford Mustang que nos acompañará hasta Los Ángeles

Skyline de Chicago

Para nosotros eran ya horas de madrugada del lunes al martes, pero debemos hacernos rápidamente al horario, así que hemos subido las maletas y de nuevo a la calle.

Vistas desde nuestra habitación

Un paseo hasta el PJ Clarke´s para cenar una hamburguesa y de regreso al hotel.(www.pjclarkeschicago.com/streeterville-restaurants.html)

PJ Clarke´s Chicago

Anocheciendo en Chicago

Apenas las diez de la noche locales pero las cinco de la mañana para nosotros.

No puedo dejar de recordar que esta entrada así como las actualizaciones en la página de Facebook son posibles gracias al patrocinio de Movistar. Mantener la conexión permanente con todos los recursos que nos permiten hoy las comunicaciones nos hace todo bastante más sencillo.

Hora ya de tomar un descanso, breve, pero necesario para volver mañana con nuestra visita previa a Chicago antes de empezar la ruta

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Lloviendo en Chicago

Pero es imposible recorrer una localidad americana sin ver un parque de bomberos. Abierto, encendido, orgulloso.

Parque de bomberos, Chicago

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